“Tataypy”: bordadoras de Yataity llevan sus saberes y su creatividad a una exposición colectiva

Las manos que bordan el ao po’i en Yataity del Guairá no solo tejen tela fina. Tejen historia, identidad, espiritualidad y sustento. Desde hace más de dos décadas, un grupo de bordadoras campesinas de esta comunidad del Guairá viene construyendo, hilo a hilo, un saber colectivo que ahora se reconoce en su verdadera dimensión: como arte y como autoría.

Estas mujeres son protagonistas de “Tataypy”, una exposición que será inaugurada el 30 de mayo en la Sala Josefina Plá y el Gabinete Florian Paucke del Museo del Barro (Grabadores del Cabichuí y Cañada). La muestra reúne obras desarrolladas durante más de dos décadas de trabajo colaborativo entre la artista argentina Mónica Millán y tejedoras y bordadoras de esta comunidad reconocida por su tradición en el ao po’i.

Con curaduría de Ticio Escobar y expografía de Osvaldo Salerno, la exposición presenta una selección de piezas realizadas por las artesanas y obras concebidas en coautoría con la artista. A través de bordados, textiles artesanales e industriales y diversos procesos de creación colectiva, la muestra pone en valor los conocimientos, la sensibilidad y la creatividad de mujeres que han sostenido históricamente la producción textil desde sus hogares y comunidades.

Desde su llegada a Yataity en 2002, Mónica Millán construyó una relación de convivencia, aprendizaje e intercambio con las tejedoras y bordadoras locales. Lo que comenzó como una investigación artística derivó en un proceso de largo aliento basado en la confianza, la reciprocidad y el reconocimiento mutuo. Durante estos años, las artesanas participaron activamente en la creación de obras que exploran la memoria, la identidad, la historia y las formas de habitar el territorio paraguayo.

La exposición reúne el trabajo de tejedoras como Digna López, Petrona Martínez, Eusebia Garcete y Cecilia Peralta López, junto con numerosas bordadoras de la comunidad, quienes han aportado sus conocimientos tradicionales y sus propias búsquedas estéticas a las obras presentadas.

El arte como espacio de reconocimiento

Uno de los aspectos centrales de “Tataypy” es el reconocimiento de las bordadoras como creadoras y coautoras. A lo largo de los años, las mujeres participantes han desarrollado nuevas formas de expresión a partir de técnicas heredadas de sus madres y abuelas, trasladando los puntos tradicionales del bordado a la representación de figuras humanas, paisajes, animales e historias.

La propia experiencia llevó a una de las participantes, Raquel Meaurio, a expresar una afirmación que sintetiza el espíritu del proyecto: “Soy una artista”. Esa frase refleja un proceso colectivo de valoración de saberes históricamente relegados al ámbito doméstico y poco reconocidos dentro de los espacios tradicionales del arte.

Conamuri y la construcción de autonomía

La presencia de Conamuri en «Tataypy» surge de una coincidencia fundamental entre los objetivos de la organización y la experiencia de las bordadoras de Yataity. Estas mujeres han preservado y transmitido durante generaciones los saberes del ao po’i, desarrollando una actividad que sostiene la vida comunitaria y constituye una parte esencial del patrimonio cultural paraguayo. Sin embargo, ese aporte histórico permanece frecuentemente invisibilizado y escasamente reconocido en términos sociales, económicos y políticos.

En el marco de este proyecto, se proyectan espacios de diálogo y reflexión impulsados por Conamuri con el propósito de fortalecer el reconocimiento de las bordadoras como sujetas de derechos, trabajadoras y portadoras de conocimientos propios. La organización aporta así una mirada que vincula la creación artística con la dignidad del trabajo, la valoración de los saberes campesinos y la construcción de autonomía de las mujeres.

La muestra trasciende así el ámbito expositivo para convertirse también en un espacio de encuentro, memoria y afirmación colectiva, donde el arte, la cultura y la organización social se entrelazan para visibilizar la voz y la experiencia de las mujeres campesinas artesanas.

“Tataypy”: imaginar otros mundos

El nombre de la muestra proviene del guaraní y hace referencia al espacio cercano al fuego donde las personas se reúnen para compartir, aprender y construir comunidad. Para las bordadoras participantes, el tataypy representa un lugar de encuentro, espiritualidad, enseñanza y cuidado colectivo.

Desde esa metáfora, el proyecto propone pensar el bordado como una práctica que va más allá de la producción de objetos: una forma de construir vínculos, transmitir conocimientos y sostener la vida comunitaria. Los hilos, las telas y las imágenes se convierten así en herramientas para narrar historias, afirmar identidades y proyectar futuros posibles.

“Tataypy” es, en ese sentido, una celebración de la creatividad y la resistencia de las mujeres campesinas de Yataity, cuyo trabajo demuestra que el arte, la memoria, el cuidado y la organización colectiva pueden entrelazarse para abrir nuevos caminos de reconocimiento y dignidad.