Agroecología y organización: el camino de Oñoirũ hacia Europa

La Asociación de la Agricultura Agroecológica del Paraguay Oñoirũ, integrada por más de 150 familias de Itapúa y Caazapá, dará un paso histórico con la apertura de una oficina en Varsovia (Polonia) a fin de llevar la yerba mate paraguaya de origen campesino y agroecológico a más de treinta países de la Unión Europea.

Esta conquista es el resultado de años de organización, trabajo colectivo, compromiso con la producción sostenible y la convicción de que la agricultura campesina puede generar bienestar y oportunidades.

Desde sus inicios, muchos de los comités que hoy integran Oñoirũ caminan junto a Conamuri, apostando a la organización comunitaria y al fortalecimiento de la economía campesina, en un marco de respeto a la naturaleza, valoración del trabajo de las familias productoras y construcción de la soberanía alimentaria.

Este vínculo histórico se proyecta hoy con mayor fuerza. Conamuri celebra la expansión del modelo asociativo que impulsa la producción agroecológica de yerba mate Oñoirũ hacia el departamento de Caaguazú, donde los comités de base avanzan en un proceso de articulación que incluye el acompañamiento de la asociación en el cultivo de la yerba mate. Asimismo, está prevista una visita en el tercer semestre del año de la Escuela de Agroecología de Conamuri a la planta industrial de Oñoirũ, ubicada en Edelira, Itapúa, con el objetivo de fortalecer los lazos entre la formación agroecológica y la producción campesina orientada a beneficiar a las comunidades rurales.

La experiencia de Oñoirũ demuestra que la agricultura campesina no solo alimenta a los pueblos, sino que también puede generar empleo con miras al desarrollo en los territorios y como una manera de frenar el exilio por motivos económicos. La producción, industrialización y comercialización asociativas fortalecen la soberanía alimentaria y evidencian que, cuando existen políticas públicas que apoyan la agricultura campesina, las comunidades rurales pueden generar riqueza, arraigo y bienestar sin renunciar a sus valores ni a su vínculo con la tierra.

Celebramos este logro con inmensa alegría y recalcamos que la agroecología y la organización campesina son caminos fundamentales para contar con territorios protegidos y oportunidades para las nuevas generaciones.

¡Felicitaciones a las compañeras y compañeros de Oñoirũ por llevar el sabor, el trabajo, la dignidad y la esperanza del campo paraguayo al mundo!