A Dios rogando y con el mazo dando

Comunicado de Conamuri

Desde la Organización de Mujeres Campesinas e Indígenas Conamuri expresamos nuestro apoyo a estudiantes y docentes de la Universidad Católica de Asunción (UCA) que están siendo amedrentados por la toma de la institución desde principios de agosto, y a quienes fueron citados por el Ministerio Público para una declaración indagatoria: Camila Corvalán, Cecilia Vuyk, Aurora Lezcano, Martín Couchonnal y José Carlos Lezcano.

Repudiamos estas prácticas intimidatorias que no se condicen con los principios de una institución académica donde deben prevalecer valores profundamente humanos, de ciencia y de fe, y que debe constituirse como acervo intelectual de la sociedad paraguaya. El compromiso histórico de una universidad es construir puentes sobre los que hacer caminar el destino de la nación a través de las herramientas que brinda la educación.

Y pensar que durante la dictadura de Stroessner, la UCA era conocida como un espacio de libertad y resguardo de la democracia. Hoy, sin embargo, la institución refuerza un rol autoritario y antidemocrático que rechaza la participación real, creando falsas expectativas de diálogos que en el fondo son soliloquios del poder.

La lucha por la democracia dentro y fuera de la universidad jamás puede ser un delito. Estudiantes, docentes, egresadas/egresados, funcionarias y funcionarios de la Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas, se unen para defender una forma de gobierno horizontal, claramente contraria al autoritarismo imperante. Esta no es la primera vez que las máximas autoridades de la UCA toman una posición ultra conservadora, negándose al diálogo y al debate; tampoco será la última vez que la juventud estudiosa de sus aulas se organice contra lo que considera indigno e irregular.

Llamamos a las organizaciones fraternas y a los/las profesionales a acompañar la “re-toma” de la UCA, porque los tiempos difíciles que nos toca vivir, con amenazas constantes por el terrorismo de Estado y los aparatos de represión, no deben hacernos retroceder en el anhelo colectivo de la transformación social, y esa es una lucha que nos involucra a todos y todas: la lucha por la justicia, por la participación protagónica, por la igualdad.

¡Democracia dentro y fuera de la Universidad!

 

La foto es de Fotociclo