La emergencia se llama hambre

Comunicado

Ante la situación de extrema calamidad que están atravesando las comunidades indígenas del Paraguay, debido a las medidas impuestas en el contexto de la Covid 19, la Organización de Mujeres Campesinas e Indígenas Conamuri, manifiesta cuanto sigue:

La cuarentena nos fuerza a todas y todos a resguardarnos en nuestras casas para evitar la propagación de la enfermedad; con ello, muchas familias han quedado en desamparo al perder su fuente de ingreso. Las medidas adoptadas por el gobierno de Mario Abdo, de endeudar con préstamos internacionales a la ciudadanía por varios miles de dólares y durante muchos años, para paliar de alguna manera los efectos del coronavirus, están contaminadas por procedimientos turbios que terminan provocando un daño tan grande como lo que se pretende evitar.

En el caso de las familias indígenas, estos subsidios no alcanzan porque la mayoría recibe cada dos o tres meses el aporte de Tekoporã, transferencia monetaria condicionada, y por esa misma razón son excluidos de la lista de beneficiarios. La asistencia debe partir del Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) en forma de víveres y mercancías, pero esto no llega a todas las comunidades y cuando llega puede fácilmente tardar demasiado.

Las comunidades indígenas estamos, literalmente, a la suerte, tanto frente a la pandemia como frente al hambre que empieza a recorrer los territorios.

En circunstancias normales, el INDI y las gobernaciones se desentienden de los pueblos indígenas, y si eso ya de por sí es criminal, en este escenario desalentador es empujarlos a la extinción definitiva. Por eso, de continuar la falta de respuesta por parte de las autoridades nacionales, saldremos a movilizarnos en los siguientes días.

Si la situación sigue este mismo ritmo, el coronavirus será el desafío menor con el que nos encontremos los pueblos indígenas, al estar en completo desamparo, sin alimentos, sin medicina, sin posibilidad de salir a buscar lo que se necesita para subsistir.

Está claro que la cuarentena es una medida de prevención acertada, pero ha tomado por sorpresa al país que de por sí viene arrastrando décadas de miseria impuesta, de exclusiva responsabilidad de los gobiernos colorados, acostumbrados a la corrupción, la desigualdad, la impunidad, la narco-política y, como consecuencia, el olvido sistemático de las necesidades de todos los paraguayos y las paraguayas, especialmente de los pueblos indígenas.

Exigimos a las autoridades el cumplimiento de sus compromisos con los pueblos indígenas, según el Convenio 169 y demás instrumentos legales, de ampararlos, sobre todo en las circunstancias actuales.

Contactos:

Beatriz Rivarola (Comunidad Tekojoja, Canindeyú): (0985) 774-629

Bernarda Pesoa (Comunidad Santa Rosa, Pdte. Hayes): (0982) 307-399

Gabina González (Comunidad RI 3 Corrales, Caaguazú): (0983) 391-071