Las organizaciones que vamos construyendo el Congreso Democrático del Pueblo al calor de las luchas, sumamos nuestra voz y nuestra militancia en solidaridad con las movilizaciones del pueblo trabajador, que lucha contra el vaciamiento de sus fondos jubilatorios y por un sistema de salud y de educación que priorice los servicios como derechos básicos de nuestro pueblo.
La Conamuri se dirige a la opinión pública en general y a las autoridades nacionales en particular a fin de expresar cuanto sigue:
Denunciamos. Las comunidades del pueblo Pâi Tavyterâ, habitantes de los departamentos Concepción y Amambay, vienen sufriendo sistemáticos atropellos a los más elementales derechos comunitarios, como ser vivir libres en sus territorios, lo que afecta la vida de toda la población de estos territorios ancestrales, poniendo en particular riesgo la vida de las mujeres. Las violencias sufridas provienen de diversos sectores: autoridades locales, fuerzas militares, empresarios sojeros, ganaderos, desconocidos, etc.More
Desde la Conamuri, y con economía de palabras, queremos manifestar a la población colombiana que asiste al despertar de su propia consciencia, nuestra absoluta adhesión a su lucha por la defensa de los derechos conquistados.
El gobierno de Santos responde con violencia al campesinado digno cuya resistencia lleva ya 14 días; son voceros de un sistema inhumano que pretende eliminar el modelo de vida campesino, el rescate y multiplicación de semillas, el cuidado de la Madre Tierra, porque todo esto va en contra de las corporaciones multinacionales a las que benefician los tratados de libre comercio firmados, en tanto para el pueblo solo queda hambre, miseria y muerte. More
En el marco de la Campaña por la Soberanía Alimentaria que lleva adelante la Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indígenas (Conamuri), se vienen realizando experiencias locales de producción de semillas agroecológicas.
En el departamento de San Pedro, la comunidad Primavera Real del distrito de Guayaibí se organiza para dar vida a su propia casa de semillas aplicando la bio-construcción. Esta “Semilla Róga’i”, o pequeña casa de semillas, se constituye en una réplica de la experiencia que se tiene en Repatriación desde hace 4 años con Semilla Róga y comparte con este proyecto troncal los objetivos a corto, mediano y largo plazos: producir semillas nativas y criollas y material fitogenético, asegurar el autosustento diversificado de las familias, garantizar la soberanía alimentaria como una prioridad en la comunidad y comercializar los excedentes de producción en los mercaditos o ferias locales.More
El Premio Internacional Revela de Fotografía a los Titulares en Derechos sociales, que tiene carácter mundial, está dirigido a proyectos sociales que incidan sobre problemáticas expuestas a través de un reportaje fotográfico. Este año la combinación del proyecto de Conamuri sobre huertas medicinales y el trabajo del fotógrafo español Jordi Ruíz Cirera denominado “La expansión de la soja en Paraguay”, han sido merecedores de uno de los tres puestos en la premiación.
Jordi Ruíz Cirera es un fotógrafo documental de Barcelona y lleva tres años dedicándose al reportaje social. En 2010 estuvo en Paraguay y comenzó a recabar información sobre el modelo agroexportador. Volvió a nuestro país a finales del año pasado y principios de este, para conocer las localidades que serían, finalmente, objetivos de su cámara.More
La Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indígenas (Conamuri), se dirige a la opinión pública nacional e internacional, en relación a las denuncias publicadas por el diario ABC Color y presentadas por el Indert –Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra– ante la Fiscalía, en lo que afectan el nombre de nuestra organización, para manifestar cuanto sigue:
Conamuri desarrolló a fines de 2011 y principios de 2012 un proyecto de soberanía alimentaria aprobado por el Fides –Fondo de Inversiones Rurales para el Desarrollo Sostenible–, dependencia del Indert. El monto total fue entregado en dos etapas: la primera de 108.150.600 Gs y la segunda de 72.100.400 Gs, totalizando 180.251.000 G. El objetivo de este convenio firmado por Conamuri y el Indert consistía en la implementación de huertas agroecológicas comunitarias, potenciar la asistencia técnica, beneficiar a todas las socias y los socios de los comités seleccionados y encarar un compromiso colectivo de promoción de la agroecología en las fincas campesinas e indígenas.More
Desde el día de ayer, lunes 2 de junio, 11 comunidades de los Pueblos Ava Guaraní y Mbya Guaraní vienen protestando contra la indiferencia del gobierno de Horacio Cartes por medio de una movilización en el departamento de Canindeyú.
A la altura de la rotonda de acceso a la ciudad de Jasy Kañy, sobre la ruta X Las Residentas, se concentran para protestar por la falta de cumplimiento de los programas sociales encarados por el gobierno actual y los anteriores, que quedaron atascados desde hace varios años, como la conclusión de aulas para la escuela, que ya lleva 2 años en esa situación, y la construcción de los techos de las viviendas por parte de la Senavitat.More
La Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indígenas (Conamuri), en relación a los hechos de desalojo ejecutados en la jornada de ayer, martes 20 de mayo, uno en el asentamiento campesino 15 de Abril, distrito de Guayaibí –San Pedro– y otro en la comunidad indígena Y’apo de Corpus Christi –Canindeyú–, expresamos cuanto sigue:
En un procedimiento que va siendo cada vez más habitual, sin allanarse a parámetros legales como una orden de desalojo o la presencia fiscal, con gran despliegue de elementos de represión como la policía, incluso haciendo uso de un helicóptero, acompañados de matones a sueldo, fue asaltado a primeras horas de ayer el asentamiento 15 de Abril (distrito de Guayaibí), el cual lleva constituido 8 años de existencia, con 150 familias que han echado raíces en esas tierras, que han construido una escuela, la iglesia, con caminos, electrificación y agua corriente.More
¡Globalicemos la lucha! ¡Globalicemos la esperanza!
El miércoles 26 de marzo, a partir de la medianoche, el Paraguay se declara en huelga general contra las propuestas neoliberales del gobierno de Horacio Cartes. Una huelga que implica protestas generalizadas en todos los departamentos con acciones concretas y movilización de la clase trabajadora que reclama derechos ante las intenciones egoístas de las empresas nacionales y las corporaciones multinacionales.
¡No lo permitiremos!
La Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indígenas se adhiere plenamente a la medida de fuerza porque los reclamos de la huelga general son justos y porque el Gobierno de Horacio Cartes pretende la entrega de la Soberanía Nacional a exponentes foráneos a fin de permitir el saqueo de los bienes naturales comunes: tierra, agua, semillas.
Las bases de Conamuri se concentrarán en diferentes puntos del país: Concepción (Horqueta, Azotey), Alto Paraná (Minga Porã), Itapúa (Pirapey 45), Misiones (se trasladarán hasta Asunción para acoplarse a la manifestación masiva), San Pedro (Santa Rosa, Liberación), Caaguazú (frente a Villa Constitución) y Guairá (Villarrica, Cruce Paraguarí).
Hoy, conmemorando el Día Internacional de las Mujeres, unidas en acción, desde el campo y la ciudad y desde la diversidad de nuestras identidades, denunciamos con firmeza que no tenemos acceso pleno a nuestros derechos humanos y que la violencia se ejerce a diario sobre nuestros cuerpos y sobre nuestras vidas: en las calles, en las casas, en las instituciones públicas, en la política, en el campo y en la ciudad.
La violencia que se ejerce hacia nosotras es estructural, económica, física, psicológica y simbólica, y la ejercen muchos sectores de nuestra sociedad, y en particular el Estado con acción directa o con ausencia de políticas.
Nos violentan en las calles porque no tenemos seguridad cuando nos desplazamos o cuando salimos a exigir nuestros derechos; las violaciones no son tomadas con seriedad por las instituciones públicas y cuando somos travestis o trans, nadie hace nada: más de 50 compañeras trans fueron muertas en las calles desde 1989 y nadie fue juzgado ni castigado por estos crímenes.
Nos violentan en las casas, donde el abuso sexual a las niñas y adolescentes se evidencia en las impactantes tasas de embarazo en esta franja etaria, que hoy ocupan un 20% de todos los embarazos, y donde la violencia doméstica e intrafamiliar se ha cobrado, sólo en lo que va del año, siete asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas. El feminicidio es una realidad lacerante en nuestro país.
Nos violentan en el espacio laboral, donde nos acosan sexualmente, nos despiden estando embarazadas o porque tenemos hijas e hijos pequeños y hasta nos exigen fechas de menstruación, mientras se incumplen sistemáticamente las leyes laborales para las mujeres. Si somos trans, ni siquiera tenemos oportunidades de trabajo.
Nos violentan a las obreras y trabajadoras cuando nos explotan en el empleo doméstico sin igualdad legal, en supermercados o en comercios que violan las reglas laborales, en trabajos clandestinos en la confección sin mínimos derechos, o cuando desde nuestras voces decimos que somos trabajadoras sexuales y no nos reconocen. Y nos violentan porque las mujeres seguimos ganando menos por igual trabajo y porque no se valora el aporte del trabajo doméstico ni del trabajo de cuidado a la economía de nuestra sociedad.
Nos violentan en nuestras propias tierras ancestrales cuando nos privan de ellas, nos expulsan y nos obligan, como indígenas, a vagar por las ciudades ante la mirada discriminatoria de una sociedad que no nos reconoce como iguales, y nos someten a la trata y a la explotación sexual y laboral.
Nos violentan en las comunidades campesinas e indígenas, donde desde el agronegocio y con complicidad estatal nos fumigan a diario, produciendo enfermedades en nosotras y en nuestros niños y niñas, contaminando nuestros cultivos, imputando y enviando a prisión a campesinas que luchan por un pedazo de tierra donde criar sus familias, como en el caso de las mujeres presas sin pruebas por la masacre de Curuguaty y de las mujeres imputadas por luchar contra las fumigaciones. Y nos violentan con la expansión de un modelo productivo de monocultivo que destruye nuestras posibilidades de alimentación sana y nos expulsa de nuestras comunidades, dejándonos expuestas a la trata para esclavitud sexual en nuestro país y fuera de nuestras fronteras.
Nos violentan en el ámbito de la salud, donde somos maltratadas, discriminadas o simplemente ignoradas cuando acudimos a solicitar atención, revictimizadas cuando recurrimos a los servicios porque nos violaron o nos golpearon y hasta debemos automedicarnos cuando nos rechazan por nuestras identidades sexuales.
Nos violentan cuando criminalizan el aborto, obligando a prácticas inseguras y clandestinas a miles de mujeres, y matando de esa manera a un promedio de 30 mujeres cada año, cuando en los establecimientos de salud denuncian a quienes llegan a buscar ayuda y cuando el sistema penal persigue a unas cuantas víctimas, todas mujeres pobres y sin condiciones para defenderse.
Nos violentan por nuestra opción sexual, cuando desde una cultura machista, patriarcal y heterosexual se nos trata como anormales y se nos agrede porque somos lesbianas.
Nos violentan cuando se invisibiliza nuestra existencia y se ignoran nuestros derechos como mujeres de la tercera edad, sin reconocer los aportes que hemos hecho y seguimos haciendo a la sociedad. También nos violentan si somos niñas, como si tuviéramos que esperar para tener derechos, y como jóvenes, cuando nos niegan oportunidades de trabajo, de formación y de autonomía.
Nos violentan como estudiantes, con una educación sexista y discriminatoria, privándonos de educación gratuita, laica y de calidad, así como de una educación sexual integral que evite la terrible cifra de un 8,7% de nuevos diagnósticos de VIH en niñas, niños y adolescentes. Y nos violentan cuando por razones religiosas se obstaculiza o impide que se aprueben leyes o políticas públicas que nos permitan poder gozar de nuestros derechos sexuales y de nuestros derechos reproductivos.
Nos violentan desde los medios de comunicación, transformándonos en objetos de consumo y venta, cuando nos ponen al mismo nivel de autos o cerveza en publicidades con las que bombardean cotidianamente a nuestra sociedad.
Nos violentan desde la política, cuando masculinizan y monopolizan los espacios de poder político y nos excluyen de los ámbitos de decisión para nuestro país. Y nos violentan en el ámbito judicial, cuando ni siquiera investigan las agresiones sexuales que sufrieron miles de nuestras congéneres durante la dictadura stronista.
Nos violentan con políticas de entrega de nuestros bienes, creando las condiciones para enriquecer a unas pocas personas, sumirnos más en la pobreza y cercenar así el futuro de nuestros hijos e hijas. Y nos violenta el Presidente de la República con insultantes declaraciones que constituyen un atentado a la soberanía nacional al ofrecer al país como una “mujer fácil y bonita”, o alentando a extranjeros a que se “use y abuse del Paraguay”, denotando el absoluto desprecio a nuestra dignidad y exhibiendo un pensamiento machista y misógino, que avala la violación de nuestros derechos y de nuestros cuerpos.
Porque el Paraguay es nuestro, nosotras lo construimos con nuestras manos, nuestras mentes, nuestra historia, nuestros esfuerzos y nuestros dolores, queremos la plena vigencia de todos nuestros derechos y exigimos:
¡Basta de sojización, agrotóxicos, fumigaciones y expulsión campesina e indígena en el Paraguay!
¡Basta del modelo de producción que liquida nuestra soberanía, nuestro presente y el futuro de nuestros hijos e hijas!
¡Basta de criminalizar la lucha por la tierra y la lucha social!
¡Basta de feminicidios, de golpes, de violaciones, de abuso sexual y trata de mujeres!
¡Basta de publicidad sexista!
¡Basta de maltrato y discriminación en las instituciones públicas!
¡Reforma agraria integral ya!
¡Restitución de tierras indígenas ya!
¡Derogación de la ley de alianza público-privada ya!
¡Cumplimiento pleno de las políticas de protección para las mujeres trabajadoras y reconocimiento de las mujeres campesinas como trabajadoras rurales!
¡Igualdad legal para el empleo doméstico!
¡Investigación y castigo a los culpables de asesinatos de travestis y trans!
¡Despenalización del aborto ya!
¡Paridad en el poder político de nuestro país!
¡Libertad a las presas y los presos políticos de Curuguaty!
¡Educación para la libertad, la autonomía y la no discriminación!
¡Políticas públicas efectivas y sostenidas para la igualdad, sin excusas!
En este Día Internacional de las Mujeres, recordando a las mujeres trabajadoras que fueron asesinadas por no someterse a la explotación, decimos que estamos y continuaremos:
¡En la lucha, con derechos, sin violencia!
¡Ñaime ñorairõme, derecho reheve ha violencia’ ỹre!
Firman:
Aireana- Grupo por los derechos de las lesbianas; Asociación de Empleadas del Servicio Doméstico del Paraguay – ADESP; Asociación de Mujeres Artesanas Nivachei; Asociación Panambí Reta; Asociación Tatarendy; Asociación de Vendedores Ambulantes del Microcentro – AVICAM; Base Educativa y Comunitaria de Apoyo – BECA; Campaña por la Convención Interamericana de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos – Alianza Paraguay; Católicas por el Derecho a Decidir – CDD Paraguay; Central Unitaria de Trabajadores Auténtica – CUT-A; Centro de Documentación y Estudios – CDE; Centro Paraguayo de Teatro – CEPATE; Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer – CLADEM Paraguay; Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indígenas – CONAMURI; Coordinación de Mujeres del Paraguay – CMP; Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Populares – CNOCIP; Departamento Mujer de Paraguay Pyahurã; Enlace – Centro de Derechos Humanos; Equipo Feminista de Comunicación – EFC; Estudiantes por el Derecho a la Educación; Federación de Mujeres del Paraguay – FMP; Foro por el Derecho a la Educación; Fundación Vencer; Kuña Pyrenda; Las Ramonas; Marcha Mundial de Mujeres, Capítulo Paraguay; Movimiento por el Derecho a la Salud – MDS; Organización de Mujeres Trabajadoras Sexuales del Paraguay “Unidas en la Esperanza” – UNES; Organización de Lucha por la Tierra – OLT; Panambi – Asociación de travestis, transexuales y transgéneros del Paraguay; Semillas para la Democracia; Secretaría de Género del Partido de la Participación Ciudadana – PPC; Sindicato Nacional de Trabajadores de Telecomunicaciones – SINATTEL; Sindicato de Trabajadores de Ande – SITRANDE; Unidas por un mismo ideal – OPUMI.