Pronunciamiento de la VII Cumbre de Mujeres Indígenas de Abya Yala – «Ñandereko arandu»
Nos reencontramos en el marco del 12 de octubre, Día de la Resistencia Indígena, Negra y Popular, recordando que, en 1989, durante el Primer Encuentro Latinoamericano de Organizaciones Campesinas e Indígenas, celebrado en Bogotá Colombia, surgió la “Campaña 500 Años de Resistencia Indígena Negra y Popular”, en rechazo al mal llamado “descubrimiento” y conquista de América. Siendo el pueblo Guna un referente de la libre determinación de su territorio con 101 años de la revolución Tule de 1925.
Ante la invisibilización y falta de inclusión de las mujeres en los distintos espacios internacionales, en el año 2018 surgió la Cumbre Internacional de Mujeres Indígenas del Abya Yala promovido por la Coordinadora Indígena del Abya Yala, Tras seis cumbres realizadas en Bolivia, Perú, Guatemala, México, Colombia y Panamá se ha consolidado el fortalecimiento, el liderazgo, la autonomía y los derechos de las mujeres indígenas.
Nos encontramos del 15 al 20 de octubre en Asunción, Paraguay, celebrando la VII Cumbre con el lema “Ñandereko Arandu”, “Vivir desde la Sabiduría” con mujeres indígenas, niñeces, juventudes, mujeres mayoras, mujeres con diversidades sexuales y culturales, de diversos pueblos originarios del Abya Yala reafirmando nuestras luchas y construyendo estrategias colectivas frente al racismo estructural, la discriminación, la exclusión, el capitalismo, el patriarcado y las distintas formas de violencias que enfrentamos las mujeres y pueblos originarios.
En esta cumbre, hemos hablado de las distintas problemáticas que enfrentamos como mujeres indígenas de Abya Yala y describimos un continente atravesado por crisis políticas, económicas, sociales, culturales, espirituales territoriales y climática que desconoce nuestras propias formas de justicia, de gobernanza y que golpean de manera desproporcionada a los pueblos indígenas y en especial a las mujeres, atravesado por una disputa profunda.
La derechización de los sistemas políticos de la región, amenazan con la regresión de los derechos de las mujeres y pueblos indígenas reconocidos a nivel nacional e internacional impactando el cuerpo y vida de las mujeres y los pueblos que custodian la biodiversidad del mundo que garantiza la existencia de la vida de las distintas formas.
- Entre la vida comunitaria y el modelo civilizatorio extractivista.
- Entre la soberanía alimentaria y la agroindustria transgénica.
- Entre la autonomía territorial y la militarización.
- Entre la espiritualidad indígena y la imposición estructural.
- Entre la memoria y el olvido impuesto.
Las mujeres indígenas nombramos esta disputa como una lucha por la existencia misma “Lo que no se nombra, no se escribe, y por tanto, no existe.”
Considerando lo expuesto con anterioridad, a los Estados Nación Fascistas, capitalistas, clasistas, que criminalizan, persiguen y asesinan nuestro cuerpo y territorio.
Las voces de las mujeres indígenas del Abya Yala exigen:
- Que, de acuerdo a los convenios, tratados, declaraciones internacionales a los que están obligados a dar cumplimiento, entre ellos, la recomendación general No. 39 de la CEDAW, la Declaración de las Naciones Unidad de derechos de los Pueblos Indígenas, El convenio 169 de la OIT, Declaración Americana de los Pueblos Indígenas, la convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, que reconocen, garantizan y respetan la libre autodeterminación de los pueblos.
- Que las mujeres indígenas ejerzamos nuestra autonomía, que respeten, reconozcan como guardianas de nuestro cuerpo, sujetas políticas de derecho con voz y voto, para continuar cuidando, protegiendo la autonomía propia, reconociendo que somos quienes sostenemos y proveemos la economía en nuestro país. Para ello, es necesario que haya adecuación institucional y lograr un Abya Yala Plurinacional.
- El rechazo total a la política intervencionista de Estados Unidos basada en la doctrina Monroe y actualmente sustentada y aplicada en el acuerdo denominado “el escudo de las Américas”. Exigimos que se publique íntegro el acuerdo y sus reformas, que ninguna operación militar o policial de esta alianza se realice en territorio indígena.
- Exigir a los Estados la garantía de derechos y los medios para proteger a las mujeres y en territorio Abya Yala.
- Declaramos en emergencia por la obstrucción de los proyectos de vida de los pueblos y con él, las limitaciones de los proyectos de vida de las mujeres indígenas. Con ello la crisis de existencia de vida de toda la madre tierra. Las pandémicas violencias contra las Mujeres está dejando a pueblos en vías de extinción
- Nuestro rechazo a las violencias que vivimos dentro de nuestros territorios como fuera de ellas, a la criminalización y la exacerbación de la explotación sexual vinculada a megaproyectos, la exclusión de los espacios de toma de decisión y la estigmatización a nuestra cosmovisión indígena ya que no se reconoce nuestras formas de vivir nuestra sexualidad, nuestra medicina ancestral.
- Exigimos dejar de ser violentadas y criminalizadas sin tener acceso a la salud. La explotación sexual vinculada a megaproyectos y exclusión de espacios de decisión. En materia de derechos sexuales y reproductivos, se exige respeto a la cosmovisión indigena, acceso a medicina ancestral y el derecho a decidir sin coerción, ni discriminacion.
- Las mujeres indígenas de Abya Ayala exigen respetar las diferentes formas en que “la unidad de los pueblos y la unidad de las mujeres nos va a salvar”, en la defensa territorial, en las articulaciones, las autonomías, los bienes comunes, la soberanía alimentaria y la presencia política de las mujeres indígenas, claves para enfrentar un modelo continental que busca despojar, fragmentar y silenciar. Frente a la criminalización, el extractivismo y la devastación ambiental.
- Hacemos el llamado a la articulación regional de mujeres indígenas, crear protocolos comunitarios de defensa territorial y asegurar autonomía organizativa frente a intereses empresariales.
- Las mujeres indígenas reclamamos acceso equitativo al agua, protección de bosques y ríos, recuperación de tierras ancestrales y la revisión de políticas hídricas que reproducen modelos de despojo. Estas demandas se articulan con la defensa de semillas nativas, la soberanía alimentaria y la urgencia de enfrentar la crisis climática con fondos directos y políticas culturalmente pertinentes.
- Demandamos consultas previas, libres e informadas reales, el reconocimiento y respeto de los derechos de las mujeres y hombres indígenas, protección de autoridades y defensoras, respeto a la espiritualidad indígena y servicios públicos con pertinencia cultural, el reconocimiento, respeto y ejercicio de los derechos. También justicia para personas migrantes, seguridad en barrios y fronteras, vivienda adecuada y digna, participación política en el extranjero.
- Las mujeres indígenas exigimos la erradicación del racismo estructural, acceso a salud intercultural, protección frente a múltiples violencias, reconocimiento de parteras y saberes ancestrales, y participación efectiva en políticas públicas que históricamente las han excluido.
- Demandamos a los gobiernos fascistas, clasistas, racistas, machistas, misóginos, que criminalizan persiguen y asesinan a las defensoras y defensores.
- Finalmente, las demandas incluyen fortalecer la educación con enfoque comunitario, proteger la transmisión de saberes, combatir el racismo estructural e institucional y garantizar leyes ambientales que no despojen territorios.
Estas demandas conforman una agenda integral para la vida, la autonomía y la justicia de los pueblos indígenas y de las mujeres indígenas.
Ante las diversas acciones políticas que reivindicamos nosotras las mujeres indígenas, celebramos junto a CONAMUIRI sus 27 años de lucha, resistencia y trayectoria de trabajo, construyendo colectivamente un feminismo comunitario, popular, indígena y campesina, desde las distintas miradas de los territorios, defendiendo nuestras semillas autóctonas y nativas, la soberanía alimentaria, el agua, la agroecología y los derechos de las mujeres indígenas y campesinas, libres de violencias para seguir tejiendo la unidad de los Pueblos Indígenas, de las mujeres indígenas y sus identidades culturales.
Nos comprometemos a poner en el centro los conocimientos de los pueblos y las diversas formas de autogobierno.
Invitamos a otras organizaciones y pueblos a articular acciones para la resistencia que permita proteger los territorios y todos los conocimientos.
Ñandereko ARANDU: vivir desde la sabiduría.
¡Kuñanguera jakue, Abya Yala ñanemba’e!
¡Las mujeres nos movilizamos, Abya Yala es nuestro!
Alerta que caminas de los pueblos por la tierra de Abya Yala
19 de octubre, Asunción, Paraguay
